Amaya. Cuerpazo de diosa con unas curvas de infarto a la que le encantaba el sex. Tenía dos problemas, el primero es que no quería mostrar su rostro ante la cámara, la conocía tanta gente en el mundillo de la moda que no podía echar a perder su carrera por pasarlo bien en un polvo (aunque después fueron muchos más..